Pablo Lavado es profesor del departamento académico de economía de la Universidad del Pacífico.

De acuerdo con el investigador Hugo Ñopo, la distribución de ingresos de los hogares en el país es heterogénea, la pandemia covid-19 agudizó los ingresos de los hogares en pobreza y pobreza extrema. Según la ENAHO (2018), el 70% de hogares gana menos de S/ 2,600; el 50% de hogares menos de S/ 1,650; el 30% de hogares menos de S/ 950; y el 10% de hogares menos de S/ 315 mensuales.

En un reciente análisis del investigador Ñopo, sobre la distribución de la composición de los ingresos de los hogares peruanos. Las transferencias, como Juntos, para los hogares con los deciles de menores ingresos representan en promedio el 50% de sus ingresos, contribuyendo de manera significativa en su calidad de vida y bienestar. Al otro lado de la distribución, los hogares en el decil con mayor ingreso cuentan con mejores ingresos y empleo formal. Estas cifras nos permiten reflexionar de manera inicial sobre la necesidad de promover más empleos formales en nuestro país.

 

Por categoría ocupacional, según la ENAHO (2018) se observa que los trabajadores independientes preferirían tener un empleo formal en el sector público o privado, en promedio estos trabajadores son emprendedores por necesidad. Finalmente, si se analiza la relación del empleo por tamaño de empresa, las empresas grandes (2% del total de empresas) generaron al 2015 el 64% de los empleos formales, agregando valor y empleos de mejor calidad en el país. Por su parte, las microempresas (representando el 90% del total de empresas) solo generó al 2015 el 20% de los empleos formales.

Ágora Perú, ante la crisis en el panorama laboral peruano, entrevistó al Economista y profesor Pablo Lavado, investigador principal del Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico (CIUP) sobre los Mitos y Posibilidades de La Reforma Laboral en el país. Aquí le presentamos un resumen de las principales ideas y perspectivas de la entrevista.

El mercado laboral en Perú

Reforma laboral: La informalidad

Pablo nos menciona que para hablar de una reforma laboral en el país se requiere y debe analizar la informalidad debido a que se encuentran muy vinculados. Además, últimamente se ha discutido acerca de la informalidad como una de las muchas causas estructurales que agudizaron los problemas que enfrenta nuestro país incluso antes durante la cuarentena.

La informalidad según el tamaño de empresa, el 90% de trabajadores en la microempresa son informales y el porcentaje va disminuyendo conforme el tamaño de empresa va creciendo. Las grandes y medianas empresas poseen trabajadores formales en un 78,8% y 83,6% respectivamente, por encima del promedio nacional, esto debido a que son empresas más productivas, aprovechan las economías de escalas y por tanto sus costos de ser formal se diluyen respecto a sus ganancias. En contraste, las pequeñas y microempresas enfrentan altos costos para ser formales y no encuentran incentivos para hacerse formales, principalmente por la baja productividad que caracteriza a estas empresas.

Por otro lado, la informalidad laboral por sector económico y según tamaño de empresa, los sectores que poseen mayor informalidad son el sector Servicios, Agroindustria, Agropecuario y Tala, Construcción y Comercio. Esta información nos ayuda a reconocer por donde se debería intervenir con estrategias por actividad económica para fomentar la formalidad. Entre estas estrategias podría plantearse disminuir los costos no salariales, de acuerdo con Alaimo et. al. (2017), el Perú enfrenta mayores costos del trabajo asalariado como % del salario promedio de los trabajadores formales, casi de un 55% solo por detrás de Brasil. 

Perú es uno de los países en la región que presenta los más altos costos salariales, teniendo las MYPE pocos incentivos para formalizarse. Dentro de la exploración de los costos laborales no salariales se pudo identificar que desde la aplicación del Decreto Legislativo N°1086, que promovió disminuir los costos laborales no salariales de la pequeña empresa, este cambio generado en el 2008 mostró que se disminuyó la informalidad entre 10 -13 p.p en la pequeña empresa, a pesar de no ser significativa esta disminución a nivel macro, evidencia que la reducción de los costos no salariales aumentaría la formalidad.

En medida que el ingreso per cápita de los países se incrementa, se reducen los niveles de informalidad. A pesar de las décadas de crecimiento económico, el nivel de informalidad en Perú sigue siendo alto (más del 70%).

 

Informalidad laboral por tamaño de empresa 

 

Costes no salariales

 

Efecto del régimen pequeña empresa sobre formalidad

 

Formalización

Pablo Lavado menciona que para fomentar la formalidad y simplificar la vida de los trabajadores y empresas, se requiere una reforma tributaria y una reforma laboral. Respecto a la primera, se podría plantear eliminar los regímenes y tener un solo régimen que sea gradual en función al crecimiento de las empresas; o potenciar los regímenes tributarios como el que se mencionó anteriormente que reduce los costos no salariales en la pequeña empresa. Esta iniciativa podría evitar la atomización de las empresas en un solo régimen por miedo a pasar a un mayor régimen, donde sus utilidades disminuye. 

En segundo lugar, menciona que la reforma laboral debería ir por dos caminos, en principio dar flexibilidad a la empresa para la contratación o despido de los trabajadores, el cual sería un mecanismo más eficientes para enfrentar diferentes acontecimientos como la situación actual, este mecanismo podría hacer más vulnerable a los trabajadores y es por ello que se plantea un segundo camino en la reforma laboral, y es implementar un sistema de protección social que proteja al trabajador frente a choques de salud, desempleo y retiro.

En términos de protección de salud en la actualidad existe un aseguramiento universal, de acuerdo a esta situación, Pablo Lavado menciona que se debe evaluar si existe incentivos de los trabajadores a ser formales teniendo en cuenta que ya posee un seguro, por lo cual recomienda que ayudaría mucho alinear al SIS y Essalud, para lograr un solo asegurador público y distintos prestadores de salud que podrían también conversar a través del intercambio prestacional teniendo en cuenta las tarifas y mecanismos de financiamiento. 

Respecto a la protección ante choques de desempleo, ya existen la compensación por tiempos de servicio y existen iniciativas de un seguro de desempleo, donde se recomienda que los contratos a plazo indefinido deben de crecer para que esta herramienta sea más útil, sin embargo, no sucedería si no se flexibiliza el mercado laboral. Pablo resalta que otro punto para los hacedores de políticas en este punto es pensar cómo se debería insertar a los trabajadores independientes.

En cuanto a las pensiones, existe una propuesta por parte de la Comisión de la Protección Social y Julio Velarde, presidente del BCR, donde se plantea diseñar una pensión social no contributiva para adultos mayores de 65 años pobres y así expandirse una reforma de sistema de pensiones que pase a una capitalización individual y ajustes al Sistema Privado de Pensiones para fomentar la competencia para disminuir costos. Para ello, Pablo propone buscar benchmarking de rentabilidad diferentes, libertad para la inversión, comisiones vinculadas a la rentabilidad de las inversiones y que exista un solo ente recaudador, que podría ser la SUNAT con lo cual también se disminuiría los costos administrativos.

 

¿Cómo financiar los 3 pilares? 

Pablo Lavado menciona que se podría financiar con la recaudación del Impuesto a la Renta e IGV, en ese sentido disminuir el IR incentiva a la formalidad y por tanto se incrementa la recaudación, mientras por el lado del IGV, su disminución no necesariamente formalizará la economía y cree que se deberá recurrir a un aumento del IGV en un determinado momento para financiar estos pilares. Además, menciona que la recaudación debería servir para generar incentivos para ser formal, con mejor salud y educación, que serán consumidas por aquellos que no optan por la salud o educación privadas, por lo cual se requiere una buena redistribución de los recursos en la población.

Retos

De acuerdo con Pablo Lavado, Víctor Shiguiyama, jefe de la SUNAT, con su propuesta de incentivar el consumo en establecimientos formales, está dando los primeros pasos para una digitalización de los servicios tributarios que tanto se necesita. Un segundo reto es alinear los programas sociales con la formalización para que los programas sociales tengan un carácter más productivo y condicionar las transferencias a terminar la secundaria y a la capacitación técnica en apoyo de la población pobre y en desempleo. En tercer lugar, la SUNAFIL tiene un importante papel en dirigir sus esfuerzos en los sectores Servicios, Agroindustria, Agropecuario y tala, Construcción y Comercio en términos de fiscalización y acompañamiento. Finalmente, la agricultura como la minería informal merecen un tratamiento particular ayudando a la formalización, al incremento de la productividad e incentivando la capacitación técnica de los trabajadores.